Un buen armario de otoño no necesita muchas prendas, sino las adecuadas. Con estos cinco básicos puedes crear decenas de combinaciones para el trabajo, el fin de semana y las ocasiones especiales.
1. Un jersey de punto liso
Es la base de todo. Un cuello alto, un jersey de pico o uno de media cremallera en un color neutro combina con cualquier pantalón y se lleva solo o sobre una camisa.
2. Un pantalón de pana
La pana es el tejido del otoño por excelencia. Un pantalón de pana de corte clásico en arena, marrón o azul marino aporta textura y calidez sin perder la elegancia.
3. Un abrigo largo
Si solo inviertes en una prenda de abrigo, que sea esta. Un abrigo largo de corte slim en camel, gris o azul marino eleva cualquier look, tanto sobre traje como con jersey y vaqueros.
4. Una capa intermedia
Para los días de entretiempo, un chaleco acolchado ligero o una bomber acolchada abrigan sin abultar. El chaleco funciona además bajo el abrigo cuando aprieta el frío.
5. Un calzado versátil
Unos botines Chelsea sirven tanto con pantalón de vestir como con pana o vaqueros. Si prefieres algo más ligero, unos mocasines efecto ante son el complemento perfecto para la oficina.
La clave: colores que combinan entre sí
Elige estas prendas en una paleta reducida (negro, gris, azul marino, camel, beige y marrón) y prácticamente todo combinará con todo. Menos prendas, más combinaciones.
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